A poco más de ocho horas para el comienzo del segundo objetivo de temporada, los nervios están ya muy presentes.

Lo normal.
Los 420 corredores que afrontarán los 126 kms de la prueba estarán igual.

Y los 2500 participantes del resto de modalidades, igual de duras para cada uno de los implicados, comenzarán a estarlo en breve. 
Ellos comenzarán mañana.
12 de la noche, pueblo de Agaete.
Eso es lo que sé.
No sé nada más.
Nada del recorrido. 
Nada de nada…
Las dudas son grandes. Nunca he afrontado una prueba de esta forma.
Las cartas sobre la mesa:
Los contras.
Primero: infección de piel en la zona de máximo impacto y rozamiento, los tobillos.
Segundo: sólo han pasado dos semanas de la Rovaniemi 150. Exactamente 14 días.
Tercero: no he entrenado específicamente para esta prueba. Apenas he corrido con desnivel, ni cuestas…
Cuarto: tengo un dolor plantal que me preocupa. 
Los pros.
Primero: quiero correrla.
Segundo: tengo muchísima curiosidad de saber cómo me sentiré.
Tercero: las ganas de intentarlo son grandes.
Sé que es una locura.
Espero poder soportar lo que me tocará vivir en breve.
La sonrisa la tengo preparada.
Y mi mochila está llena de ánimos.
…ahora dormiré una siesta con las piernas en alto.
La batalla comienza.
Hidratación, alimentación, entrenamiento y cabeza.
Esas serán mis armas.
…Gracias a todos.
Les llevo conmigo.