Querido blog,
Hace dos días te maté.
Tecleé un punto.
El punto final de una ilusión descrita en letras.
¿Qué razón hay para seguir escribiendo cuando lo blanco ya no es blanco?
A cuarenta grados más mi cuerpo está cansado y mi mente sorprendida.
Me he quitado el traje de nieve hace muchas horas y no tenía ninguna intención de continuar con él por el momento.
Sí, quizás te he asesinado demasiado pronto, sin esa reflexión final, en frío, con la mente tranquila y ya en casa, al calor de las sensaciones cotidianas.
No sé…
Mi impresión es de habértelo contado casi todo…
Y ese casi, no es que no quiera contarlo, es que no sé cómo hacerlo para que lo entiendas.
Me resulta imposible.
Lo vivido es demasiado duro, demasiado intenso, demasiado sorprendente como para poder yo, con mi léxico, poder expresarlo en letras.
Te maté consciente de la puerta que cerraba. Una vía de escape a mis sensaciones haciendo deporte y luchando por mis sueños. Un refugio de mis inquietudes, un cobijo de gotas sentidas de sudor.
Amigo blog, te suplico que me perdones.
No puedo matarte.
No puedo dejar de buscar calor en ti.
Hoy, una voz amiga me ha dicho que mis letras compartidas son un vivir mis experiencias, son una evasión y un empujón para intentar luchar por lo que uno anhela…
Y me ha emocionado…
Mi lucha personal sirve para remover inquietudes y generan reflexión…
Mis letras escritas.., sirven para algo más que relajarme.
Blog, blog, blog…
Unos meses escritos en blanco…
Blog, blog, blog…
Toda una vida… con tinta de colores…
Ya tengo claro lo que quiero y por lo que voy a luchar los próximos meses y años. Serán experiencias pequeñas e intensas, que generen mucho trabajo y preparación y que sumadas sumen un arco iris de color…, para poder, quien sabe cómo, poder soñar en un color…. muy especial y profundo.
Ya te contaré amigo blog.., ya te iré contando, si me lo permites y quieres, claro está…
Ahora toca recuperarme de esta lesión blanca que me paraliza el tobillo.
Mi ilusión está intacta, con más fuerza que nunca, esperando impaciente...el próximo sueño.
Comenzaré con uno pequeñito que se ha escondido en un rinconcito de mi alma desde hace mucho tiempo.
Este sueño no me implica mover las piernas pero sí mucho esfuerzo.
Dejaré mi frustración de años a un lado y en unos días… comienzo.
Querido blog , estoy aquí, no me he marchado.
¿Continuarás conmigo?