Comenzó siendo el sueño de uno.
Este sueño blanco de ir a cruzar Finlandia le rondaba en la cabeza hacía tiempo….
Quería intentarlo, le apetecía, era su sueño, lo haría…
A una desconocida se lo comentó y el sueño se transformó en sueño de más de uno y ese más se convirtió en equipo.
En un principio de cuatro.., después de dos.
Él y yo.
Nadie más.
Mi entrenador y yo luchando juntos por un sueño unipersonal ampliado a la máxima potencia.
Amigos de batallas, de palabras, de lesiones, de miedos, de risas, de alegrías , de esfuerzo…

Este reto mío en realidad es suyo.
Y ese sueño suyo hoy peligró y casi me deja sola soñando desde su luna …
Mi compañero de viaje se ha lesionado…
Me ha temblado el mundo cuando me he enterado.
Tanta lucha, tanto estudio, tanto cuadre de agenda…
¡y en un segundo todo se esfuma!

Somos nada, somos nadie luchando en guerras ínfimas, en un universo demasiado grande.

Dos semanas entrenando sola.
Justamente durante los quince días más duros y exigentes de todo el plan…
Solo de pensarlo .., se me entristece el alma…

Hablaré sola, subiré sola, me caeré sola, correré sola.
Lo haré rápido, acelerando el tiempo…

Amigo, entrenador, compañero de sueños…
¡Seguimos!
¡Y lo conseguiremos juntos!

Compartiré rueda contigo en breve.
… y no te olvides del “choco-café”.., por favor…