¿Qué es lo que hace que un reto sea llamado así?
¿Es un deseo complicado de realizar?
¿Complicado para quien?
Para uno mismo, claro está.
Para uno mismo…
Quizás ir a buscar pan artesano sea algo habitual y muy fácil para unos.
Para otros.., es un sueño inalcanzable.., ya que ahora.., la mayoría está precongelado…
Es curioso.., siempre pienso en pan amasado por manos sabias cuando me concentro en un sueño…
Un sueño…
O varios…
He terminado con mi reto blanco. Un gran reto.
Ahora comienza un nuevo camino.., con olor a harina, levadura y horno…
A eso huelen mis anhelos.
A sencillez.
A lujo…
A pasión por lo cotidiano.
A gusto por las pequeñas cosas que hacen la vida grande.
Eso es.
Camino hacia un nuevo horizonte siguiendo un aroma cálido, que se encaracola cual rizo y que me mira con ojos cautivadores hipnotizándome..,guiándome hacia esa línea mágica donde descansa mi luz.
Reto uno.
Sencillo para algunos.
Terrorífico para mi.
No he podido enfrentarme a él nunca.
A pesar de mis años en el gimnasio.
A pesar de mi fuerza física…
Jamás he tenido el coraje suficiente.
¡Qué estupidez!
Me enfrento a cuarenta grados bajo cero con una sonrisa y.., huyo delante de esa barra…
No la miro.
No puedo.
Siempre ha ejercido una gran atracción y jamás he sido valiente para conseguir ganarle la batalla.
Ha llegado el momento.
Ya está bien.
Por pequeño que parezca el reto, para mi es muy grande.
Créanme…
Hoy he colocado una barra en casa.
Y se han reído de mi por mis ojos decididos.
Y porque no se creen que ese simple ejercicio me genere tanto miedo…
Por respeto a las pequeñas cosas, hoy comienzo a romper un muro que construí hace años.
En un mes, si mi hombro me lo permite, ya veré los primeros resultados.
No hay miedo cuando uno se enfrenta a sus fantasmas.
Hoy es el día para el reto número uno.
El principio de unos cuantos que intentaré alcanzar hasta octubre.
Mi primer paso para comenzar a derribar esa barrera es llamarlo por su nombre.
Mi primer reto es…
Hacer dominadas.