Mi idea de retarme no surge de mi pasión por mover mis piernas.
De hecho que no se asuste mi gente.., que soy la de siempre, no he perdido la cabeza. 
¿Por qué lo necesito?
¿Es necesario?
¿No debería dejar descansar mi mente y mi cuerpo?
He estado siete meses sumergida en un duro proyecto nevado donde todo, absolutamente todo, era nuevo para mi y mi rutina de entreno.
Ahora, tras pasar el proceso de deshielo.., necesito moverme.
¿Será el deporte adictivo?
Esta claro que en mi caso es algo puramente espiritual.., o genético.., porque hasta donde yo recuerde, mi vida va unida desde siempre a algún deporte: fútbol, basket, hockey, patinaje, badminton, aerobic, fitness, surf, trail., y algunos más…
No puedo vivir feliz sin hacer deporte.
Y llegados a este punto de mi vida, donde sigo buscando vivir con una sonrisa en el corazón, solo me interesa.., investigarme.
¿Hasta dónde puedo llegar?
¿Podré ser tan rápida como…?
¿Es posible hacer eso que siempre.., soñé?
No quiero correr más rápido una carrera de veinte kilómetros. No genera «chispa» en mi cuerpo.
No quiero correr ochenta kilómetros en una carrera que ya he hecho. No enciende ninguna «llama» en mi espíritu.
Quiero hacer lo que me apetece. Lo que pueda permitirme. Lo que cautive mi cuerpo y mi mente en un estallido repentino y muy intenso.
Eso es lo que busco.
Y por eso, después de mi reto finlandés…, continuo haciendo esas cosas que siempre he querido realizar.
Sé que intentándolo quizás sea posible lograrlas…
Mi reto número dos, a realizar este año, me apetece mucho.
Será compatible con el gran reto del otoño y me servirá para conseguir fuerza, más fuerza, para mi reto número uno…
Muchos pequeños retos que sumados me ayudarán a llegar un poco más lejos.
¿Se lo cuento?
Seré la remera de dos sirenas que intentarán unir a nado Lanzarote y Fuerteventura. Las ayudaré en sus entrenos y en la competición. 
Me adentraré en el mundo de las corrientes, las olas y la sal… 
Y me servirá de mucho para… continuar soñando y soñando para algún día… rozar un horizonte lejano pero muy presente.
Pero para eso.., queda todavía mucho,mucho camino.
Reto dos contado.
He de confesar que compadezco a mi entrenador… No sé cómo va a conseguir diseñar un plan de entreno con tanta modalidad deportiva y un objetivo final de temporada…
Confío en él.
Pero.., ¿él confiará en mis posibilidades?