A menudo me preguntan por mi forma de vivir…

Puedo ver claramente sus caras expectantes haciéndome esa pregunta que les inquieta: 
¿Cómo eres capaz de hacer todo lo que haces teniendo familia y trabajo?
Y esta pregunta viene con una respuesta que ellos mismos me dan:»es que, claro, eres una mujer Díez, una campeona, de otra especie…»
Normalmente contesto lo mismo y sin liarme demasiado en la contestación ya que creo, sinceramente, que necesitan más su propia respuesta que la mía…
Es cierto que el día se me hace corto.., pero ¿a quién no?
Es cierto que entreno duro, por encima de la media normal, por debajo de la media de los deportistas de nivel aceptable.
Es cierto que tengo que atender a una familia, un trabajo, unos amigos, un hogar, una nevera…
Es cierto que tengo que tener mucha fuerza de voluntad para plantearme objetivos personales «arriesgados».
Pero de ahí a ser de otra especie.., pues no me parece acertado.
Les contaré el secreto de esta embajadora en la tierra de esa tribu de gente paranormal…
Cuando me preguntan dónde flaqueo, qué es lo que llevo peor, cuál es mi punto débil yo respondo:
Fallo en todos, mis puntos débiles son…todos…
Es imposible hacer todo lo que hago y hacerlo bien, incluso me atrevería a decir «algo bien»…
En realidad, ¿cómo ser una madre perfecta cuando cada vez que salgo a entrenar dejo cosas y deberes por hacer, marchándome siempre con el corazón encogido…y cuando regreso estoy tan cansada que sólo quiero tumbarme mientras mi hija me reclama atenciones?
En realidad, ¿cómo ser la pareja perfecta cuando, con suerte, puedo dedicarle media hora diaria de tranquilidad .., sin estar enredados en las obligaciones de la rutina diaria?
En realidad.., ¿cómo atender a mi familia, mis hermanas, mis padres, mi gente.., si no tengo tiempo ni para sentarme con ellos a respirar?
En realidad, ¿cómo no dejar desatendidos a mis amigos si mi único hueco disponible es el que tengo que buscar dejando todo lo demás desabastecido?
Una se esfuerza, se levanta todas las mañanas y…, a los cinco minutos ya he tenido que dejar de hacer algo para poder cubrir otra necesidad que surge sobre la marcha porque ayer no la resolví…uniforme sin planchar.., perro ladrando suplicando paseo…, hija pidiendo desayuno mientras yo busco esa pieza de fruta inexistente por no haber ido al super….
Esa soy yo…una mujer de otra especie…, una especie muy pero que muy normal…con enormes fallos, y muchas responsabilidades…
Eso sí.., tengo un secreto.., un punto fuerte a mi favor (o eso creo yo):
Jamás dejaré de intentar ser la mejor madre para mi hija, la mejor esposa, la mejor amiga…
Jamás diré que no a la posibilidad de rozar, aunque sea sólo eso…, mi horizonte.., mi tesoro…, el sustento de mi alma.
Y eso…soñar…intentarlo….me hace feliz y me da fuerzas para seguir luchando…
No seré yo quien cierre puertas a la vida. 
Yo soy de las que abro.., y paso. 
Siempre paso.