¿Qué le queda a una cuando sus bolsillos están vacíos?
Quizás volver a buscar a ver si queda algo, en algún pantalón olvidado o en una chaqueta de otra estación.

…Cuando ya no queda nada…

¿Cómo afrontas el vacío?
¿Qué hacer en el instante en el que tus pies ya no tocan suelo firme?

…Cuando ya no hay nada y no hay nada en tus bolsillos…

¿Qué hacer?

La respuesta me sale sin pensar, sin quererlo, como esa llave que siempre ha estado ahí y no sabías qué puerta abría.
Cuando ya no hay camino, cuando el vacío se precipita bajo mis pies y ya no hay nada…

En ese momento es cuando aparece el todo.
Aparece un mundo por crear, mil y un objetos nuevos con los que volver a llenar los bolsillos.
En el vacío: volar.
Abrir mis brazos cual cóndor y llenarse de oxígeno puro, salvaje y dispuesto a traspasar la barrera del sonido en busca de la puerta que se abre hacia un camino que hay que recorrer.
Nuevos paisajes, nuevo territorio.. una nueva ilusión.

Así comienza la andadura de esa mujer ilusionada que guerrea contra sí misma y salta como puede los muros que se encuentra en el camino.
Mi nuevo camino aparece tras caer derrotada delante de esa puerta cerrada, al borde del abismo, sin Ilusión en mis bolsillos rotos…
Rostro al frente, pecho hinchado con aire obligado a entrar y ojos cerrados como mis puños.

Cuando ya no queda nada.., aparece el todo.

Y con él el IRONSAND.
Mi nuevo sueño.

El próximo mes, sea como sea, preparada o no, saldré a divertirme un rato intentando cubrir la distancia Ironman en la Isla de La Graciosa (una isla chiquita para un sueño muy grande).
Nadaré en sus cristalinas aguas al amanecer para cubrir casi cuatro mil metros y me subiré a una fatbike para dar vueltas y más vueltas alrededor de esa tierra rodeada de mar por todas partes hasta llegar a los 180 km. Una vez completada esta incierta locura, llegará el momento de dejarlo todo, los restos de una, en una carrera a pie sobre la arena de esta linda isla que me ofrecerá su cuerpo para poder cumplir mi sueño: completar los 42 kms a pie y dar por concluido un episodio más de mis ilusiones.

Difícil no, lo siguiente.

Y está claro: es lo que me motiva. Lo que me hace lanzarme al abismo y …volar….

IRONSAND : Así lo he llamado.
Mi sueño en arena ya tiene fecha: el 20 de febrero…lo voy a intentar.

Y por ello, vuelvo a chispear.

irONsand