Corríjanme si me equivoco…

Aquel que viene corriendo por allí, a trescientos metros, levantando exageradamente las rodillas, con una amplia zancada y marcando un movimiento casi de “muñeco de trapo” es, sin dudarlo, el que ganó la última carrera a la que me presenté. No veo de lejos muy bien, no lo conozco personalmente, y menos aún sé cómo se llama…pero lo reconocería en cualquier parte por su forma de correr.., tan peculiar…

¿Quién no reconoce a un amigo corredor a un km de distancia? Incluso a los corredores famosos, a los profesionales.., todos, absolutamente todos corren, corremos, de una forma muy particular, única en el mundo.

Sitúense de público un día, sentados relajadamente, para observar a los participantes en una carrera popular…

Se sorprenderían de lo entretenido que es. Incluso podrían intuir qué clase de trabajo realizan, si son padres, madres, disciplinados, optimistas, perseverantes, alocados, con problemas lumbares, con lesiones crónicas, con problemas de pisada, estresados, frikis, hippies…

Es alucinante.

Un corredor con un mundo bien diferente al corredor de al lado realizando la misma acción física (correr) y mental (cumplir un objetivo).

Personalmente, a mis amigos corredores los tengo bien “catados”.

Y ellos a mi…

Cuando corro me visualizo casi siempre, sobre todo en momentos de lucha mental, como una guerrera celta, tozuda, obstinada, lenta pero fuerte, avanzando hacia un horizonte soñado y librando múltiples batallas…

¿Y saben qué me dijo una gran amiga la semana pasada al ver una foto mía subiendo una cuesta con la rueda ?

Que me parecía a Chiquito de la Calzada…

¡Yo! ¡La Guerrera vikinga con mi arco y mi piel de oveja como escudo! ¡Chiquito de la Calzada??

Ja, ja, ja…

¿Y saben cómo me imitó hoy mismo mi entrenador?

Corriendo con los pies abiertos cual pato, con los brazos demasiado recogidos y como si tuviese una percha debajo de la camiseta, a punto de colgarme en un armario y dejarme allí hasta la próxima temporada de primavera…

¡Yo! ¡ Su Storm , con mi traje de súperheroína! ¿Corriendo como Charlot?

Ja, ja, ja…

Vamos…, para enmarcar…

La próxima vez que vean a Lina Morgan corriendo por la montaña, no la confundan con la Mujer Invisible, ni con una guerrera celta…

Soy yo, Susana, con su estilo “poco elegante” al correr (por decir algo)…

Ja, ja,ja…

Espero que mis huellas sobre la nieve no confundan a los renos y piensen…

¡que los gansos invaden Finlandia!