Reto.
Según el diccionario “reto” es un objetivo difícil de llevar a cabo y que constituye por ello un estímulo y un desafío para quien lo afronta.
Cierto.
La Real Academia ha definido a la perfección esta palabra de cuatro letras.
Cuatro letras que para muchos son parte esencial de su forma de vivir…

Yo apenas utilizo este sustantivo.
No me gusta, a pesar de que sea lo que más hago en mi vida: retarme.
Les podía explicar algunos matices que hacen que anteponga la palabra “soñar” y la haya colocado en la entrada de mi hogar, en donde guardo las llaves.
Allí la cojo antes de salir y allí la coloco cuando entro.

Soñar es la llave en mi vida.
Y ella me abre muchos caminos.
Increíbles casi todos.

Hoy les contaré un sueño que nace por la necesidad de continuar buscando momentos de sensaciones, instantes vitales, para que mi forma de entender la existencia permanezca activa y en la dimensión adecuada para afrontar la vida de la mejor forma.

Así , tras meses sin atreverme, he decidido apretar los puños , cerrar los ojos, coger aire, hinchar mis pulmones y soltar mis “ahogos” poco a poco para poder decir un sí rotundo, de mirada decidida y con la mira fija en el nuevo horizonte, visualizándolo y retándolo a la batalla.
Voy a intentarlo.

Es un sueño que encendió la chispa y el miedo desde el primer instante.
Un sueño donde las probabilidades de no conseguirlo son más grandes que las de poder hacerlo.
Es un sueño difícil, muy difícil, a pesar de que muchos crean que yo (por haber intentado y alcanzado alguna locura deportiva) podré con ello sin más, casi dándolo por hecho.

¿Ustedes qué esperan que hagan esta vez?
¿El Ártico?
¿El desierto australiano?
¿La selva amazónica?
Ahora que lo pienso detenidamente.., sería lindo, exótico, grande…
Pero no.
Esta vez me quedo en casa.
No habrá aviones, ni desplazamientos al otro lado del globo.

¿Decepcionante?
¿Se esperaban algo lejano y desconocido?

Hay mil sueños por alcanzar sin apenas dar un paso.
¿No lo creen así?

Mi sueño será largo y entrañará dificultades grandes (aunque lo pongan en duda)

Allá va:
Voy a intentar cruzar Lanzarote corriendo de norte a sur.
Una vez en la punta de mi isla, me lanzaré al agua y nadaré hasta poder alcanzar otra orilla, la de la isla vecina, Fuerteventura, para subirme a una bici y cruzar la tierra de las cabras y las grandes playas en su máxima amplitud…

90-15-180.

Esas son las medidas en kms.., quizás un poco más.

¿Un triatlón?
¿Cómo un Ironman?
Yo lo llamo sueño.
Y en el formato que más me gusta: el no competitivo.

Con él venceré un miedo: nadar.
Aprenderé desde cero y sumaré lo que haga falta para luchar en esta guerra inventada.

Por delante muchas batallas que vencer.
Y tras ellas, derrotas, paciencia e intentos.

Una fecha: finales de octubre (si las condiciones meteorológicas son adecuadas)
Un reto: plantarle cara al miedo y a la incertidumbre.
Un sueño: intentarlo.

Conmigo una mochila con todas las ganas del mundo, nada que perder y mucho que ganar.

¿Me acompañan?

Será divertido.

marquito