LA ILUSIÓN MUEVE MIS PIERNAS

La marea del tiempo

Susana Gómez Castiñeira, trail, España

23 de marzo de 2020

No cuento los días, mis días dentro de casa, sino para cada entrada en este diario. Siempre he sido de fácil adaptación. Durmiendo sobre la piedra fría en una noche ventosa, al calor de una lumbre dentro de un mullido saco, en la comodidad de que te lo sirvan en bandeja, en el trajín de verme sola con un mundo entero por hacer.

Nunca he querido tener más que, ni me he sentido desdichada por no tener eso que todos anhelan.

Me siento simplemente afortunada por estar viva. Sea cual sea la condición y la circunstancia.

VIVA.

 

Tres días sin escribir en mi diario por ser fin de semana e intentar mantener unas rutinas preestablecidas. Sábado y domingo. Tocaba romper con la rutina semanal y laboral, como si de una cotidianidad se tratase, el estar encerrada…

Fotografía by La Ilusión

Fiel como un buen reloj, dando las horas y organizándome para no sucumbir al hastío y que éste repercuta en mi familia. Qué extraño resulta sentir que no me llegan las horas del día para hacer lo que quiero, como si estuviese en libertad, sin diferencia alguna. Continuo viviendo deprisa. Continuo con una pasión que no logro controlar, ni bajarla de ritmo.  Quizás las semanas aquí, me tranquilicen y pueda disfrutar del aburrimiento. Sin más.

 Tirando las redes al mar, claro está…

¡Vaya mundo «sobremalinformados»!

Durante el tiempo que dure el reencontrarnos, toca sacar las redes y pescar, claro que sí, pero ninguna sociedad sobrevive sobreexplotando los hábitats…

Y con las «redes» sociales ocurre lo mismo. O eso creo yo.

«Qué extraño resulta sentir que no me llegan las horas del día para hacer lo que quiero, como si estuviese en libertad»

Letras para mi día 9

Lunes 18:14 horas

 

LA MAREA…

 Lo llenas todo, como la pleamar.

Llegas a mi orilla en forma de olas y espuma.

Mojas mis pies, cubriéndolos de frescura y alivio.

Tu ola me envuelve en un mar de ideas, de pasiones.

Salpicas y haces que me frote los ojos para ver con nitidez el horizonte que dibujas a lo lejos.

Haces que quiera navegar sin tregua.

Siempre hacia la línea del ocaso.

Fotografía by La Ilusión

Y en la bajamar, depositas en la playa, mis anhelos y ansias de ti.

Dejas en la orilla todo lo que no te ha servido de mis intentos de conquistarte.

Observo mis pies que dejan huella en la playa, secos y solos. Sin ti.

Y continuo viendo el horizonte. Ahora mucho más lejano, mucho más.

Marea, mi tiempo, que todo lo trae y lo lleva sin pausa, sin tregua.

Soy capitana de mi destino, no lo olvido, estés allá o acá, no pierdo de vista el horizonte.

Gracias por mantenerlo al alcance, aún sabiendo que gastaré todo mi tiempo , te gastaré, en el intento de alcanzarlo.