Querida amiga,
Te has caído, te has roto.
Y lloras.

Querido amigo,
Quieres alcanzar algo y no encuentras horizonte.
Y silencias tu alma cual escudo.

Querida amiga,
Ayer me contabas que no veías resultados ante tanto esfuerzo.
Y golpeaste la pared impotente, rabiosa.

Querido yo,
Nueva temporada que comienza y dudo.
Y me aterrorizo.

Nada es fácil cuando lo que te planteas es vivir.
Nada en nuestra existencia es sencillo si lo que buscas está allá arriba. 
Demasiado alto en un principio.
Mucho más bajo cuando te decides a caminar y alcanzarlo.

¿Que ya has llegado y te rompes en el último aliento, justo antes de bajar la cima?
Pues tranquila, has llegado. Has luchado hasta el final. 
Y, te guste o no, la montaña seguirá estando en el mismo sitio si tú quieres.
Ella, como la vida misma, te retará constantemente.
Ahora no puedes.
¿Y mañana?
Esa decisión está en tus manos. Esa decisión es tuya.
Y volverás con más fuerza si sabes canalizar la frustración…
Tu corazón sabrá como hacerlo.., estoy segura de ello.
¿Que lo has hecho casi todo? ¿Qué te mata no encontrar la chispa?
Respira amigo.
Mírame.
Tranquilízate.
La chispa que buscas no puedes salir a buscarla.
Ella llegará a ti cuando menos te lo esperes.
Continúa corriendo en busca de esa paz que persigues.
Hoy, o mañana, o quizás en un mes, tus dedos sentirán que ha llegado.
Y será entonces cuando persigas ese horizonte con la energía de un huracán.

¿Que entrenas y entrenas y no encuentras ese punto de forma que quieres?
Vaya…
¿Quien te ha dicho que eso se alcanza hoy?
Cada día de entreno tiene su objetivo.
Y en casi todos terminarás rota y sin sensaciones de mejoría…
Hasta que llegue el ciclo de la temporada donde, de un día para otro, abras los ojos y digas…»lo he hecho.., puedo hacerlo.., soy más fuerte».
Pero sin los entrenos anteriores, no llegarán las sensaciones y los resultados…
Nos guste o no, tenemos que sufrir…
Sufrir…

¿Por qué corremos? ¿Por qué a ese nivel?
¿Es necesario sentir el deporte así?
Pues…, va a ser que sí…
Quizás muchos no lo entiendan pero … ese sufrir es lo que nos mantiene vivos.., «chispeantes».

Y ahora viene una pregunta que me hago a mi misma…
¿Me planteo objetivos demasiado grandes para mi nivel?
Desde hace una semana sé lo que quiero firmemente.
Iré en busca de cuatro «grandes» esta nueva temporada que comienza hoy.
Lo he decidido sola…
Y eso es lo que me perturba.
¿Soy consciente de lo que he hecho?
¿Caminaré cual bola de nieve?
¿Lo arrasaré todo a mi paso?
¿Es necesario todo esto teniendo una familia y una vida paralela a mis inquietudes personales?
¿Aguantarán ellos un año más?
Ellos dirán que sí.
Se lo agradezco enormemente.
Pero qué duro.., qué difícil saber que sufrirán mis frustraciones, mis días duros y mi luchar…
Quizás la vida sea más intensa de esta forma.., no lo sé…
Sé que estoy expectante…
A punto de atravesar la línea de salida…
Ellos estarán a mi lado (convencidos o no de mis posibilidades)
Miraré directamente a sus ojos..
Cerraré los míos.
Respiraré…
….
Y correré…, correré como si nunca lo hubiese hecho antes…y…

Delante de mi…cuatro gigantes…

Y yo, ahora, me siento pequeña.., muy pequeña…

Pero ya he dado el primer paso.
Detrás de mí, la salida.
En el horizonte…mi meta…