LA ILUSIÓN MUEVE MIS PIERNAS
Cógela por los cuernos
Susana Gómez Castiñeira
04 Mayo 2017

En la vida, como en una carrera de larga distancia, es necesario avanzar para poder llegar al destino “pactado”.

Ese destino será la muerte y en una carrera el arco de meta.

Pero sabemos que no es solo eso.

No nacemos para morir, ni corremos para pasar por debajo de una puerta plástica.

El camino es lo más interesante.

Y  tenemos muy claro que ese recorrido tiene sus momentos geniales y sus zonas críticas.

Incluso puede que haya algún estado en coma.

Lo curioso de todo ello es que todos tenemos muy claro que ocurrirán, tarde o temprano.

Nadie tiene una vida perfecta porque…, ¿para qué?

¿Sería perfecto discurrir por caminos llanos, sin curvas y baches, toda una vida?

¿Cuántas veces van por una autopista sin tráfico, bajo una conducción fácil y , tras una hora  en ella, están aburridos y somnolientos?

Pues eso.

La vida no mola así.

Y ahora me pregunto:

Si sabemos que debemos pasarlas canutas, estupendamente, nerviosos, apasionados, sufriendo o qué sé yo cuántas cosas más, por qué no cogemos por los “cuernos” los problemas que nos agobian, o los sentimientos que nos hunden y les decimos:

Podrás estar amargándome ahora, en este instante, quizás varias semanas o meses, pero no podrás conmigo. Porque, amigo, todo lo bueno pasa… Y lo malo también”

“No nacemos para morir, ni corremos para pasar por debajo de una puerta plástica ”

Teniendo interiorizado este pequeño detalle puedo asegurarte que no habrá prueba  de ultrafondo que pueda contigo.

Y este es el motivo principal del porqué corro carreras  largas.

Me encanta poder encontrarme con tantos sentimientos y me apasiona enfrentarme a ellos.

Pasar por los momentos de euforia será alucinante pero pasar por los agobios, las dudas, el cansancio o  los dolores, es lo que nos dará herramientas para crecer y poder disfrutar de la vida desde una perspectiva mucho más espectacular e interesante.

¿Corremos?