Cuando una persona se enfrasca en una aventura de este tipo: ir a la prueba más larga de esquí de fondo del mundo sin haber tocado la nieve nunca sobre unos esquís, cree fervientemente en la fortaleza de uno mismo y en sus posibilidades de éxito, 
No piensa en un primer momento en el apoyo que necesitará durante la preparación o durante la prueba en sí. 
Está claro que este tipo de retos es personal e intransferible…, casi egoísta. Como si fuese el bicho feo del Señor de los Anillos agarrando su tesoro y diciendo es mío…solo mío….
Complicado trasladar y explicar sentimientos a los que te rodean cuando el esfuerzo y las vivencias personales son tantas y tantas.
No puedo explicar lo que siento cuando observo la luna mientras patino hacia ella, subiendo y subiendo en la oscuridad de la noche.
No puedo describir la sensación de “amanecer” cuando sale el sol después de tres horas de entreno.
No puedo gritar que organizar mi vida familiar, laboral y deportiva es sumamente difícil y mil y una vez me veo hundida en alguno de esos mundos sin poder afrontar el siguiente…
No puedo llorarle a nadie mi miedo, pues ha sido decisión mía y muchas veces esas lágrimas me ahogan y es complicado salir a flote.
No puedo susurrarte mis nervios conforme se va acercando la fecha.., de volar.
Es un reto, es un sueño, una locura…
Y es mía.

¿Pero qué ocurre cuando te das cuenta que…tienes gente muy interesada en tu sueño y que lo viven como suyo propio?
¿Qué ocurre cuando te dicen que mi ilusión es la ilusión de muchos?
¿Qué ocurre cuando te sorprendes entrenando con una lágrima en la mejilla por ver a tu amigo caído que vuelve a la batalla?
¿Qué ocurre cuando una mano llena de intensidad te coge la tuya y sientes todo el calor y la ayuda en ese gesto falto de palabras porque sobran?
¿Qué ocurre si  un desconocido confía en ti como si fuese su hermana y te ofrece todo lo que él tiene para poder afrontar el reto más cómoda?
¿Qué ocurre si tras más de 20 años sin relación alguna, ese recuerdo se mueve e intenta ayudarte por el simple hecho de abrazar a alguien que salta del sofá en busca de un sueño mientras que otros cambian de canal?
¿Qué ocurre?
Es una locura este sueño, pero he descubierto que es un reto de muchos, no solo mío.
Una auténtica sorpresa poder ir a Finlandia, esquiar en la Border to Border y tener la mochila cargada de amigos.
Sé que ahora la responsabilidad es mucho mayor y quizás la presión ejerza una influencia no muy positiva en los momentos de bajona….
Pero soy de esas personas que a todo le ven su parte positiva. Y.., la amistad.., por mucha presión que aplique.., siempre será amistad. 
Y eso es bueno, muy bueno.
Amigos,no los nombro, pienso en muchos…
Gracias, gracias y gracias.
Iremos juntos a tierras nórdicas.