Un mes. Falta exactamente un mes.
Mi primer intento de cruzar la barrera de los 100 kms sin paradas.
Nada más y nada menos que subiendo al Teide.
Por circunstancias de entreno y con la seguridad (por mi velocidad en carrera) de no llegar a los exigentes tiempos de corte de la Bluetrail sin un entreno más específico para ello, he pospuesto mis ganas ,aplazándolas un mes más.
Llegaré al aeropuerto un viernes noche de noviembre y no esperaré para correr mucho en largo y así volver el domingo al mediodía con 100 kms de más en mis piernas.
Me gusta mucho ilusionarme así, sin tener que planteármelo como objetivo de temporada.
Sin presión extra y tomándomelo como una escapada de fin de semana.
Una escapada con mucho desnivel…pero apasionante al fin y al cabo.
Comienza un año muy ambicioso, quizás apuntando muy alto, no lo sé.
Y si les soy sincera, no me importa.
Sólo hago lo que me apetece. Lo que me pone los pelos de punta con sólo pensarlo.

Tenerife. Voy.
Rovaniemi. Inscrita.
Transgrancanaria….iré.
Lavaredo …la guinda.

Por el momento todo marcha según el plan.
Nada en la vida es estricto y rígido, podré cambiar de forma de hacerlo, pero he soñado con cuatro gigantes y a los cuatro me enfrentaré.

El quince de noviembre, el Teide y su isla.., me esperan.